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miércoles, 22 de junio de 2011

Soy pre-digital, analógico

Soy un autor digital, mis palabras viajan por la red a pesar de haber comenzado a escribir versos de sonido gracias al fuelle de una máquina Underwood de un amigo de infancia: Juan Carlos Piñol. Con ella escribía cincelando versos sobre una barra de hierro circular. 
En estas máquinas del siglo pasado los versos se grababan con la tecla y la tinta como la voz con el aire y el vinilo. Con el ordenador las palabras se graban y escriben en silencio, similar a un secreto, o a ir nadando de pecho sobre el agua sin hacer espuma, sin el sonido de gran parte de la literatura del siglo XX.
Ahora, el cursor tiene el privilegio  de hacer las veces de un corazón en silencio que late, espera, aparece y desaparece, es el nervio de cada cosa que escribo y tengo la sensación que acelera o frena según caen palabras  o lágrimas: es verano, desde las 19:16 horas del 21 de junio.



foto: Obra de Marcel Duchamp